Propósito de año nuevo: no hacer dieta

Es muy común que entre el gran listado de propósitos de año nuevo se incluya el querer perder peso (mejor dicho, perder masa grasa) como uno de los más relevantes.

Sin embargo, antes de llevar a cabo cualquier acción que conduzca a este objetivo, recomiendo encarecidamente ver y aprender de este vídeo de Sandra Aamodt: https://bit.ly/2FX6RWg Muchos/as Dietistas-Nutricionistas coincidimos con el enfoque de Sandra: hacer dieta no funciona, entendiendo dieta como estrategia orientada a adelgazar. En su vídeo explica este hecho desde el punto de vista de la neurociencia, disciplina a la que se dedica, haciendo mención a los “set-points” del cerebro. Merece mucho la pena escucharla y tratar de entender esos mecanismos.

No obstante, se mencionan otra serie de cuestiones que se podrían destacar a modo de lectura final:
  • No es recomendable seguir una dieta. Es recomendable aprender a alimentarse.
  • Si nuestro entorno alimentario fuera distinto, la problemática de la obesidad también lo sería. La obesidad es una enfermedad multifactorial muy compleja y las personas no son responsables al 100% de padecerla. Es muy común ver que la gente se culpabiliza y esto no debería ser así, fundamentalmente porque muchos de los factores que componen la obesidad son externos y porque no es justo que una persona asuma esa responsabilidad y esa gran carga. Esto es un gran error. Soy consciente de que es muy sencillo lanzar este mensaje y muy difícil tratar de cambiar la opinión que muchos/as tienen al respecto. Quizás sea de ayuda la imagen que adjunto a continuación y que muestra  “la cara real” de la obesidad.
Tackling Obesities: Future Choices – Obesity System Atlas (2007). Government Office for Science (UK).
  • Cada persona puede tener el control de su salud (hasta cierto punto) si tiene el control sobre su estilo de vida. Sandra explica este punto presentando 4 variables que mejoran el estilo de vida: (1) tomar más frutas, verduras y hortalizas (2) realizar ejercicio físico regular (3) no fumar y (4) limitar el consumo de alcohol (sería deseable reducirlo al máximo o no consumirlo, pero este deseo es poco realista en la mayor parte de los casos). Seguidamente presenta varios gráficos comparadores sobre riesgo relativo de mortalidad en 3 distintas poblaciones: personas con normopeso, personas que padecen sobrepeso y personas que padecen obesidad. En él, destaca que el riesgo relativo de mortalidad es prácticamente el mismo (y más bajo) en aquellas personas que cumplen con esos 4 hábitos saludables, independientemente de su peso, que en aquellas que no llevan a cabo ninguno.

  • Finalmente trata de responder a la pregunta que muchas personas se hacen: entonces, dicho todo esto, ¿cómo consigo un peso saludable? Sería preferible preguntarse ¿cómo consigo un % de grasa adecuado para mi sexo y edad? o mejor aún: ¿cómo puedo mejorar mi salud? En términos de alimentación la estrategia que propone consiste en aprender a identificar las sensaciones de apetito y saciedad, centrando la atención en las señales que envía el cerebro y tratando de diferenciar el hambre real del emocional. Comer sin distracciones y en ambiente relajado, comer cuando se tiene hambre, parar cuando se sienta saciedad. Tratar de no obsesionarse con la comida. Puede parecer difícil pero se trata de otro proceso de aprendizaje más que nos llevará más o menos tiempo (más que menos). Los Dietistas – Nutricionistas podemos ser clave en este proceso y estaremos encantados en ayudar en cualquier cosa que se necesite.

Evidentemente para ganar en salud, la alimentación no es la única cuestión que debemos tener en cuenta. Además de lo mencionado anteriormente, son importantes la calidad del sueño, el manejo del estrés, las relaciones sociales… Sí, tienen relación directa con el peso corporal y el % de masa grasa, pero en última instancia con nuestra salud, que es hacia dónde tenemos que poner el punto de mira. Debemos fijarnos más en cómo percibimos nuestra calidad de vida en general y menos en el número que marque la báscula.

Dedicad 12’ a ver el vídeo. Es el mejor regalo que os podéis hacer como comienzo de año, esperando que os invite a la reflexión.

Gracias por leer hasta aquí.

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